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Rotación del
Cuello
El ejercicio más simple es
también el más importante.
Es fundamental porque relaja la parte donde se juntan el cerebro y
la médula espinal, el cuello.
Los músculos del cuello pueden restringir el flujo de sangre al
cerebro. El cuello está hecho para girar. Si no puedes girarlo,
significa que el cerebro no está recibiendo la cantidad de sangre
adecuada. Además, los impulsos nerviosos que van del cerebro al
resto del cuerpo, disminuyen.
Los nervios permiten sentir la vida. Si el cuello está
suelto y flexible, te sentirás más vivo y con más capacidad para
responder a las exigencias de la vida.
Posición del ejercicio. Puedes realizar este ejercicio en
cualquier posición sentada. Mantén la columna derecha (y los pies
pegados al suelo si estás en una silla). Cierra los ojos.
Cómo realizar las rotaciones de cuello. Comienza a girar el
cuello, llevando la oreja derecha hacia el hombro derecho. Gira la
cabeza lentamente hacia atrás de modo que la barbilla mire hacia el
techo y completa la rotación llevando la cabeza hacia el pecho, es
decir, volviendo a la posición inicial.
Duración del ejercicio. Realiza 12 giros a la
derecha. Repite los mismos 12 giros hacia la izquierda.
Respiración. Inhala cuando lleves la cabeza hacia atrás y
exhala cuando lleves la cabeza a lo largo del pecho. Lleva la cabeza
hacia el centro y siente el efecto relajante del ejercicio durante
unos minutos.

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